'Rocanrol', «Habia que disimular para sobrevivir»

viernes, 15 de septiembre de 2017


Título: Rocanrol
Autor: Roy Berocay
Editorial: Santillana
Páginas: 150
Entre el niño que descubre Los Beatles mientras pedalea su primera bicicleta, en un remoto verano en Las Delicias, y el adulto que sale al escenario con su banda, en la que tocan algunos de sus hijos, caben mucha historia y mucho rocanrol.
Los recuerdos que Roy Berocay vuelca en este libro viajan de Chicago al Solís Chico, de Buenos Aires al Reducto, atraviesan la dictadura  y el reinado de la cumbia, momentos inolvidables y otros para el olvido, enhebrados siempre con el hilo de la música.


 “Y en medio de todo eso, como una isla en un océano lejano, estábamos nosotros. Jóvenes, soberbios, hermosos e intocables. O eso creíamos.”

Existen libros y libros, esa es una de las primeras cosas que aprendes cuando te metes en este mundillo de los libros. Hay libros que te emocionan, y otros que te enojan, existen libros que te desesperan y otros de los que no te arrepientes de leer. Y luego hay otros libros, yo los llamo “los libros que te hacen vibrar”, ya saben, esos libros que te ponen la piel de gallina, que hacen que tu corazón lata  y que exploten las lágrimas en tus ojos mientras una sonrisa florece en tu rostro.
Eso me pasó con “Rocanrol” de Berocay, muchos saben que no soy muy dada a autores nacionales, es más, hay muy poco autor nacional en este blog. Y me arrepiento, me arrepiento por no haber hablado antes de este autor que me hizo latir en las venas la pasión por esta música que he escuchado desde que soy una cría, en las reuniones familiares, cuando mi hermano me presentaba una nueva canción o mi hermana tarareaba algún disco que había escuchado mientras estaba encerrada en su cuarto.
“Roncanrol” no es una autobiografía, eso es cosa de “pretenciosos” para su autor, esto no va sobre Roy Berocay el escritor o la persona, esto va sobre la música, sobre el Rocanrol que cambió su vida siendo solo un chico en una ciudad grande, hasta que fue un adulto en una ciudad chica.
“Que para nacer, como decía Dylan, tal vez había que morir primero, aunque fuese solo un poco.”

Acompañado de su voz y una guitarra, formando bandas, creando canciones, inspirando y siendo derrotado. Roncanrol es sobre como la música sana almas, exorcista recuerdos terribles, nos destruye y nos vuelve a construir, es sobre un género sobrevalorado en muchas instancias, estereotipado, que fue sumido en la oscuridad durante años, pero que ha vuelto a ver la luz.
A lo largo de las páginas, el autor nos va relatando como fue su trayectoria en la música, desde su niñez, hasta su adultez, lo que fue la dictadura y cómo influyó en ese mundillo de palabras que flotan y calientan el alma, lo que fue ser músico en un Uruguay que no estaba preparado para nada que no fuera el pesar. Una de las partes que más me ha gustado y me marcó profundamente, es una que dice el autor en una parte del libro, que dice más o menos «En Uruguay podías estar de pronto tocando en televisión, podía haber un programa de radio que pasara tus canciones, podías ganar un concurso y ser aplaudido por cientos de personas. Y después tenías que pedir prestado para comprarles regalos a tus hijas».
Roy Berocay, autor que solo conocía por su escritura para niños, nos demuestra como su escritura es capaz de abrirte los ojos y sacudirte el esqueleto, de adentrarte en tu piel y hacerte sentir esa electricidad que pasa cada vez que escuchas esa canción de los Beatles que amas.
Es un libro que, pese a no tener una portada y diseño llamativo, es quien cumple la frase “Lo importante es lo de adentro”. No esperaba encontrarme con la gran cosa, y acabé siendo sacudida por sus 150 páginas, en una marea de risas, llantos y encogimiento del corazón, Berocay consiguió con palabras simples, evocar mucho, y enamorarme de este libro que puede no parecer mucho, pero acabó siéndolo todo.

En resumen, «Rocanrol» es uno de esos libros que llega para cambiarte, no es una autobiografía, no busca serlo, es un viaje por la música del rock a través de los ojos de un niño a un adulto, que vivió una vida digna de ser escrita, luchó hasta el cansancio y siguió soñando. Y nos demuestra que todo vale la pena para ser feliz un rato. Ya que de eso se trata todo.
 

5 comentarios:

  1. Hola! Todavía no lo leo D: Pero está en mis muy próximos. y TENES que leer más autores uruguayos! Mirá que muuuy pocos libros de acá que he leído me dejaron indiferente. Hay tremendos libros :)
    Creo que la mayoría no son de este estilo, pero me encanta de lo que tratan y lo que esconden. Hay mucho talento acá y me encanta :D
    Sobre este libro, no me llamaba(? no crecí con Sapo Ruperto, ni escuché canciones de el autor. No había leído reseñas creo, pero ahora me dejaste con más ganas :) Se ve interesante, y ese shock emocional siempre lo vale, más si es con letras! bueno, re buena la reseña!
    Abrazos!!

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    1. Totalmente, me arrepiento ahora de haber dejado de lado a los escritores uruguayos. Aún de forma tentativa, pero estoy intentando aventurarme en la narrativa nacional y lo que he leído hasta ahora no me ha decepcionado.
      ¡Saludos!

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  2. Yo tampoco soy de leer autores nacionales (en mi caso, argentinos), y creo que también debería darles una oportunidad. No descarto leer éste que nombrás, porque el rock es mi género preferido en la música, así que seguro que me va a llegar al corazón.
    Muchas gracias por la recomendación, ¡besos!

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  3. Me ha gustado mucho tu reseña, voy a indagar más a ver si tengo la oportunidad de encontrarlo.

    Saludos.

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